Monday, October 28, 2002

El periodismo del domingo

Definitivamente hemos llegado a la conclusión que la creatividad dentro de la televisión peruana no tiene ninguna cabida. Los televidentes somos tristes testigos de las fórmulas recicladas con las que los productores y los grandes canales de televisión nos siguen alimentando dejándonos entonces como única salida cambiar al cable, y esto, sólo a aquellos que tenemos la posibilidad de contar con el acceso a setentaitantos canales extranjeros, mientras que la gran mayoría de la población peruana no tiene más remedio que seguir siendo consumidores de lo mismo.


Para muestra, la programación de los domingos por la noche: programas que, jactándose de hacer periodismo de investigación serio, presentan nada menos que sangrientas historias tomadas de los noticieros nocturnos, los mismos recuentos de la situación de los travestis, homosexuales y prostitutas en Lima, la archiconocida historia de la venta de droga ligada a la diversión nocturna, entre muchos más. Entre reporteros que se las dan de entrevistadores graciosos, conductores fríos y acartonados y temas por demás refritos, se sustenta la fórmula repetida de estos programas en donde el rating es definitivamente el objetivo final.


Si bien Panorama es quien acapara los mayores puntos de rating cada domingo, Cuarto Poder ya no sabe qué hacer para intentar voltear la tortilla recurriendo, como pudimos apreciar el último domingo, a trucos de baja calidad como presentar a tres vedettes semicalatas bailando en el set para demostrar, lo que habían hecho en el ahora escandaloso almuerzo del PRONAA. Tan sólo una pregunta dejamos en el aire... ¿es eso verdadero periodismo de investigación?.

Thursday, October 03, 2002

Relación entre Rayuela e Internet

Se ha dicho hasta el cansancio, y algunos estudios lo confirman, que muchos de nosotros utilizamos Internet como una herramienta auxiliar para lo que queremos hacer. Muchas personas, además, no la consideran como algo serio sino más bien como un juego e Internet termina entrando así en el ámbito del entretenimiento. Muchas personas usan Internet para “matar” el tiempo y es de ahí justamente que viene el uso de la palabra “navegar” por la red ya que alude, de una u otra manera, a “pasearse” por la red a ver qué se encuentra.

Pienso que aquí podemos encontrar una primera gran similitud entre el famoso libro Rayuela e Internet ya que, de por sí, la rayuela es un juego que en el Perú es más conocido por los niños como “Mundo” y que consiste en un dibujo hecho sobre el piso que tiene varias casillas con números del 1 al 10. La idea es, mediante el lanzamiento de una piedrita, ir saltando a cada una de las casillas hasta llegar al número 10, teniendo en cuenta que hay que ir retrocediendo cada vez que se llega a una y, para pasar a la siguiente hay que volver a lanzar la piedrita desde el comienzo.
Es justamente esto lo que define esta obra y lo que la caracteriza y la diferencia de todo el resto de la literatura pre-establecida que estamos acostumbrados a leer. Cortázar busca introducir al lector en un juego en el que cada uno es el propio protagonista que decide, desde un principio, cómo avanzar. Finalmente en este juego (o en esta obra) iremos retrocediendo y avanzando sin llegar a saber nunca cuándo terminará la historia.
Cortázar rompe así con la, hasta entonces, ineludible obligación de acabar un libro cuando se acaban las páginas.
Se trata finalmente de una novela inacabable porque si elegimos el segundo libro que propone Cortázar (es decir, si seguimos el tablero de dirección), no se llega nunca al final. Por otro lado, también decimos que es inacabable porque el lector puede inventarse sus propias combinaciones , al no haber apenas trama, podemos ir de un capítulo a otro según el antojo de cada lector.

Es interesante analizar el aspecto que acerca de alguna manera esta obra al funcionamiento de Internet ya que ésta última le permite al usuario ir saltando de sitio en sitio deteniéndose en lo que más le gusta o en lo que encuentra más interesante. Es justamente de esta manera como el libro de Cortázar nos envuelve: nos deja “navegar” por la historia que no está basada en una hilación rígida de capítulos, sino que cada uno parece ser independiente del anterior y del que le sigue. Algo así es lo que sucede con las páginas web: el internauta puede ir saltando por muchas páginas que pueden comprenderse por sí solas perfectamente y no se sentirá en la necesidad de seguir leyendo las páginas anteriores o las que le seguirían si es que ya se siente uno conforme con lo que ha encontrado.

De alguna manera podemos afirmar que se trata de un libro y un laberinto a la vez y que, si bien es un libro bastante interesante por la manera de presentarnos el mundo a través de los ojos de los protagonistas y, más que nada, por la manera de contarnos esas historias, puede llevar a la confusión al incluir algunos parajes algo complejos.

La manera de tratar los textos y de guiar al lector por al historia es muy curiosa y fascinante. Rayuela se caracteriza entonces por contar con una literatura fraccionada, elipsis y saltos que, si bien pueden llevar al lector a perderse, también lo motivan a seguir leyendo porque uno se da cuenta de que se trata de un libro lleno de sorpresas. Y esto se convierte en otro punto que podemos conectar con Internet ya que ésta última tiene como uno de sus elementos principales la sorpresa: uno no sabe qué es lo que va a ver hasta que la página no se descarga completamente y uno no llega a descubrir realmente todo lo que contiene una página si no navega íntegramente por ella, así como se puede comprender que cada página es un mundo de cosas y novedades que se van encontrando en el camino, así como cada página escrita del libro.

El hecho de dar a elegir al lector la manera como desea seguir la lectura motiva aún más a éste a seguir leyendo porque de alguna manera puede sentirse con el poder de parar donde quiera , retroceder, volver a comenzar y saltar sin necesidad de sentir que se ha perdido algo, cosa que también nos permite Internet. Con esta última herramienta, el propio usuario es el capitán del barco que navega por las páginas y decide por dónde quiere ir.

Es muy importante resaltar que en esta novela algo que al parecer importa poco es el argumento, hasta podría llega a decirse que la obra carece de él y es que el autor escribe cada capítulo de una manera diferente que consigue atrapar al lector y la lectura se convierte entonces una experiencia vivencial para cada lector y por lo tanto distinta. He ahí su mayor virtud, habla de muchas cosas pero cada uno las percibe o las pone bajo un enfoque distinto.